Mucho antes de que existieran las carreteras y las ciudades, los dinosaurios recorrían paisajes que hoy podemos visitar. En ciertos lugares, sus pisadas quedaron impresas en el barro y se conservaron durante millones de años hasta convertirse en auténticas ventanas al pasado.
Estas huellas permiten imaginar cómo caminaban aquellos animales y explorar escenarios donde la paleontología se combina con caminatas, museos y paisajes extraordinarios.
1. Dinosaur Valley State Park (Texas, Estados Unidos)

En este parque, cerca de Fort Worth, las huellas de dinosaurios aparecen en el lecho del río Paluxy. Los visitantes pueden recorrer senderos y buscar las marcas conservadas en la roca, algunas asociadas a grandes dinosaurios herbívoros y carnívoros.
La visibilidad depende del nivel del agua y de las condiciones meteorológicas, por lo que conviene consultar el estado del parque antes de viajar.
2. Yacimiento de Valdecevillo (Enciso, La Rioja, España)

La Rioja española cuenta con numerosos yacimientos de icnitas, el nombre científico de las huellas fósiles. En Valdecevillo, un recorrido acondicionado permite observar pisadas y reconstrucciones de dinosaurios a tamaño real.
Es una parada interesante para quienes quieren combinar turismo rural, paisajes de montaña y una experiencia paleontológica accesible.
3. Cuesta de los Dinosaurios (San Juan, Argentina)

La Ruta Nacional 150 atraviesa paisajes áridos de la provincia de San Juan, cerca del Parque Provincial Ischigualasto.
En la Cuesta de los Dinosaurios se han documentado grandes pisadas fósiles, mientras que las formaciones geológicas de los alrededores permiten conocer un territorio fundamental para comprender la vida durante el Triásico. El recorrido puede integrarse en una ruta por los paisajes prehistóricos de la región.
4. Parque Nacional Talampaya (La Rioja, Argentina)

Sus enormes paredes rojizas y sus cañones forman uno de los paisajes más reconocibles del noroeste argentino. El parque conserva un importante patrimonio paleontológico, con fósiles y rastros relacionados con los primeros dinosaurios.
Las visitas a sus circuitos principales se realizan mediante excursiones autorizadas, una oportunidad para explorar el terreno sin comprometer su conservación.
5. Government Canyon Natural Area (San Antonio, Texas, Estados Unidos)

En esta área natural protegida se conservan huellas de dinosaurios de unos 110 millones de años.
Llegar hasta ellas exige recorrer a pie un sendero de varios kilómetros, por lo que es recomendable llevar agua, calzado resistente y consultar las condiciones de los caminos. Es una opción para viajeros que prefieren combinar la paleontología con una caminata en plena naturaleza.