VIAJES Y TURISMO

5 platillos que solo puedes conseguir después de subir una montaña

Hay comidas que saben mejor no por su receta, sino por el esfuerzo que costó llegar hasta ellas. En refugios de montaña alrededor del mundo, ciertos platillos se han convertido en tradición no solo por su sabor, sino por formar parte del ritual de recompensa después de horas de ascenso, frío y piernas cansadas.

Estos cinco platillos solo se disfrutan realmente en las alturas, servidos en refugios donde cada bocado se siente ganado.

1. Dal bhat, Himalaya (Nepal)

En las casas de té o «teahouses» que jalonan los senderos del Himalaya nepalí, este plato de lentejas, arroz, verduras y curry se ha convertido en el combustible oficial de cualquier trekker.

Su gran ventaja, además del sabor reconfortante, es que en la mayoría de los refugios se sirve con recarga ilimitada, algo fundamental para reponer las calorías perdidas durante horas de caminata a gran altitud.

2. Raclette de refugio, Alpes (Suiza y Francia)

En los refugios de montaña alpinos, el queso raclette se derrite tradicionalmente frente al fuego y se raspa directamente sobre patatas cocidas, acompañado de pepinillos y cebollitas encurtidas.

Comerlo envuelto en varias capas de ropa térmica, con las botas de nieve todavía puestas, forma parte de la experiencia tanto como el propio sabor del queso fundido.

3. Api con pastel, altiplano andino (Bolivia)

En los mercados de altura de La Paz, la ciudad capital más alta del mundo, este desayuno tradicional combina una bebida caliente de maíz morado especiado con canela y clavo, acompañada de un pastel frito espolvoreado con azúcar.

Es habitual encontrarlo en pequeños puestos a la salida de rutas de senderismo hacia el Illimani o el Huayna Potosí, ideal para recuperar energía en pleno frío andino.

4. Käsespätzle, Alpes austriacos (Austria)

Esta versión austriaca de la pasta con queso, similar a un macarrón con queso pero elaborada con una masa suave típica de la región alpina, se sirve tradicionalmente en refugios de montaña coronada con cebolla crujiente.

Su combinación de carbohidratos y grasa la convierte en el plato perfecto para reponer energía después de una jornada completa de senderismo en los Alpes.

5. Makgeolli de cumbre, montaña Jirisan (Corea del Sur)

Entre los senderistas surcoreanos existe la tradición de brindar con makgeolli, una bebida fermentada de arroz ligeramente dulce, justo al llegar a la cima de montañas populares como el Jirisan.

Los pequeños refugios y puestos cercanos a las cumbres venden esta bebida acompañada de snacks tradicionales, convirtiendo el brindis en la cima en parte fundamental del ritual senderista coreano.

Junior Marte

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