VIAJES Y TURISMO

5 pueblos construidos sobre el agua que parecen desafiar al océano y puedes visitarlos sin ser millonario

Hay lugares donde las calles no tienen semáforos, sino canoas; donde el sonido de los motores se mezcla con el de las olas y las casas parecen flotar contra toda lógica. En estos pueblos, el agua no rodea la vida: es la vida.

Lejos de los resorts inaccesibles, estas cinco comunidades pueden conocerse mediante excursiones locales, lanchas públicas o recorridos de un día. Son destinos para viajar con curiosidad, respetar sus ritmos y descubrir que vivir sobre el agua es mucho más que una postal.

1. Nueva Venecia Ciénaga Grande de Santa Marta, Colombia

A unos 50 minutos en lancha desde el área de Ciénaga o Tasajera, Nueva Venecia aparece como un espejismo caribeño: cientos de viviendas de colores levantadas sobre pilotes, conectadas por canales donde las canoas sustituyen a los automóviles.

La pesca sostiene gran parte de la comunidad y el paisaje se completa con aves, manglares y una calma que parece detenida en el tiempo. Visitarla en una salida de día desde Santa Marta permite conocer un modo de vida anfibio sin necesidad de un gran presupuesto.

2. Los Uros lago Titicaca, Perú

Aquí el concepto de pueblo sobre el agua alcanza otra dimensión: las islas de los Uros están construidas con capas de totora, una planta acuática que también se usa para fabricar casas, embarcaciones y artesanías.

Desde Puno salen recorridos cortos en bote hacia este conjunto de islas flotantes del Titicaca, donde las familias mantienen una técnica ancestral que exige renovar constantemente el material vegetal. Es una visita potente, pero conviene elegir operadores responsables, pedir permiso antes de fotografiar a residentes y comprar directamente a los artesanos locales.

3. Ko Panyi bahía de Phang Nga, Tailandia

Frente a los gigantescos farallones de piedra caliza de la bahía de Phang Nga, Ko Panyi parece un pueblo de cine suspendido sobre el mar. Fue levantado sobre pilotes por pescadores musulmanes de origen bugis y hoy reúne casas, comercios y restaurantes; hasta tiene una famosa cancha de fútbol flotante.

Se llega únicamente por barco, habitualmente desde Phuket o Phang Nga, por lo que puede incorporarse a una excursión compartida por la bahía sin convertir el viaje en un lujo.

4. Kampong Ayer Bandar Seri Begawan, Brunéi

Kampong Ayer no es una atracción montada para turistas: es una extensa red de aldeas sobre el río Brunéi donde escuelas, mezquitas, tiendas, servicios públicos y viviendas se sostienen sobre pilotes.

Sus pasarelas de madera forman un laberinto sobre el agua, mientras los taxis acuáticos conectan el conjunto con la capital. El acceso a la Galería Cultural y Turística de Kampong Ayer es gratuito, una razón de peso para incluirlo en una visita urbana de bajo costo.

5. Ganvié lago Nokoué, Benín

Conocida como la Venecia de África, Ganvié se levanta en el lago Nokoué, cerca de Cotonú. Sus casas de madera y bambú sobre pilotes, sus mercados navegables y los pescadores desplazándose en piraguas revelan una ciudad lacustre que nació hace siglos y mantiene una relación íntima con el agua.

La llegada suele hacerse en lancha desde la costa, y una visita guiada contribuye a entender su cultura sin reducirla a una simple imagen exótica.

Sharon Jazmín Sabbagh

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