Hay lugares en América donde uno baja del auto y duda de qué continente está pisando: casas de madera con techos a dos aguas, pastelerías con kuchen en el escaparate, letreros en alemán y cerveza artesanal en cada esquina.
No es decoración: los fundaron colonos europeos en el siglo XIX y muchos todavía conservan idioma, cocina y fiestas. Varios celebran además su propio Oktoberfest en octubre. Estos cinco destinos permiten viajar a «Europa» sin cruzar el Atlántico.
1. Colonia Tovar (Venezuela)

Fue fundada el 8 de abril de 1843 por casi 400 inmigrantes llegados del ducado de Baden, y se alza a unos 1,800 metros de altura, en las montañas del estado Aragua.
Allí se elaboró la primera cerveza venezolana, y entre sus habitantes sobrevive un dialecto conocido como alemán coloniero. Cada octubre celebra su propio Oktoberfest, con cerveza, música y competencias tradicionales.
2. Pozuzo (Perú)

En plena selva central, a unos 800 metros de altitud, este pueblo lo fundaron en julio de 1859 unos 170 colonos tiroleses y alemanes del Rin, tras cruzar los Andes.
Se le considera la única colonia austro-alemana del mundo en medio de una selva tropical. Entre sus atractivos están el puente colgante Emperador Guillermo I y el Museo Schafferer. Desde Oxapampa se llega en casi dos horas por carretera.
3. Pomerode y Blumenau (Brasil)

En el valle del río Itajaí-Açu, en Santa Catarina, Pomerode mantiene tan viva su herencia alemana que el idioma pomerano es cooficial junto al portugués desde 2017.
A unos 30 kilómetros, Blumenau, fundada en 1850 por Hermann Blumenau y 17 colonos, celebra su Oktoberfest del 7 al 25 de octubre de 2026 en el Parque Vila Germânica, una de las más grandes fuera de Alemania.
4. Villa General Belgrano (Argentina)

En las sierras de Córdoba, esta villa nació como colonia agrícola entre 1932 y 1937, con inmigrantes alemanes, suizos, húngaros, checoslovacos y austríacos.
En 1939 recibió a sobrevivientes del buque alemán Admiral Graf Spee, hundido en una batalla naval frente al Río de la Plata. Cada octubre celebra la Fiesta Nacional de la Cerveza, su versión serrana del Oktoberfest.
5. Frutillar (Chile)

Fundado en 1856 por colonos alemanes a orillas del lago Llanquihue, con el volcán Osorno al fondo, conserva casas de madera con techos a dos aguas, jardines y un Museo Colonial Alemán.
El kuchen de manzana, frambuesa o murta es su símbolo gastronómico. El Teatro del Lago, levantado en buena parte sobre pilotes dentro del agua, acoge a fines de enero y comienzos de febrero las Semanas Musicales.