Ver un oso salvaje en su ambiente es de esas experiencias que se recuerdan toda la vida. También es una situación en la que hacer las cosas mal puede salir muy caro, para el viajero y para el animal.
Las reglas básicas se repiten en todos los destinos: mantener la distancia, no alimentar nunca a los osos, no dejar comida a la vista, ir con guías autorizados y aceptar que el avistamiento nunca está garantizado. Estos cinco destinos permiten ver osos en libertad, siguiendo esas reglas.
1. Churchill, Manitoba (Canadá)

Conocida como la capital mundial del oso polar, esta ciudad de unos 800 habitantes recibe en octubre y noviembre a cientos de osos que esperan que la bahía de Hudson se congele.
Los viajeros los observan desde los tundra buggies, vehículos especiales que permiten ver de cerca sin molestarlos. No hay carretera: se llega en un tren de 48 horas desde Winnipeg o en avión. Los cupos se agotan con meses de anticipación.
2. Parque Nacional Katmai, Alaska (Estados Unidos)

Según el Servicio de Parques Nacionales, el parque alberga más de 2,000 osos pardos. En Brooks Falls, plataformas elevadas permiten verlos pescando salmón en las cascadas.
Los meses ideales son julio y septiembre, y en julio puede haber colas para acceder a la plataforma de las cascadas.
3. Knight Inlet y Gran Selva del Oso, Columbia Británica (Canadá)

Este fiordo de unos 100 kilómetros en la costa central se alcanza en hidroavión desde Campbell River o en bote desde Telegraph Cove. Las plataformas junto a los ríos permiten ver grizzlies durante la temporada de salmón, con el pico entre mediados de agosto y octubre.
El acceso es solo con operadores con licencia, tanto por seguridad como porque los santuarios restringen la entrada independiente.
4. Parque Natural de Somiedo, Asturias (España)

Allí vive el oso pardo cantábrico, con unos 280 ejemplares dentro del parque según distintas fuentes. Las mejores épocas son abril y mayo, y de finales de agosto a octubre.
Los avistamientos se hacen desde miradores como el de Gúa, cerca de Pola de Somiedo, o con guías especializados, y las buenas prácticas recomiendan mantener unos 300 metros de distancia.
5. Parque Nacional Yellowstone (Estados Unidos)

El gran ecosistema de Yellowstone alberga más de mil grizzlies, además de osos negros. Mayo y junio suelen ser buenos meses para ver madres con crías.
La norma del parque es mantenerse al menos a 100 yardas, unos 91 metros, de los osos y lobos, no dejar comida a la vista, y llevar spray antiosos y caminar en grupo si se hacen senderos.